VA DE COLORES
…La princesa rosa había tomado una decisión: no volver a enamorarse como una niña de 15 años (o eso esperaba), a pensar bien las cosas antes y a que debía fijarse más en los pequeños detalles…
Pero poquito a poco fue viendo que la vida seguía adelante y que, aunque ahora todavía le costaba se le iba pasando y que sólo tenía que ir día a día…
Pero poquito a poco fue viendo que la vida seguía adelante y que, aunque ahora todavía le costaba se le iba pasando y que sólo tenía que ir día a día…
Pero siempre echaría de menos los paseos, los momentos de ocio, las escapadas clandestinas, los sueños entrecortados por caricias, las risas compartidas…
…Y todo esto porque el príncipe ha descubierto que puede cambiar la montura de sus gafas y combinarla con su ropa.
Por eso sigo pensando que bien cierto es que: “Nadie dijo que fuera fácil ser una princesa”, porque la vida en general no es fácil y hay que adaptarse a ella, a las cosas malas que nos vienen porque a las buenas nos acostumbramos muy rápido.
…Y todo esto porque el príncipe ha descubierto que puede cambiar la montura de sus gafas y combinarla con su ropa.
Por eso sigo pensando que bien cierto es que: “Nadie dijo que fuera fácil ser una princesa”, porque la vida en general no es fácil y hay que adaptarse a ella, a las cosas malas que nos vienen porque a las buenas nos acostumbramos muy rápido.

