Huellas en la arena
El día en que su esquela salía en el periódico local, él no estaba para verla, iba al mas allá.Llego frente a Dios y Este sólo le hizo una pregunta: “¿Por qué estas tan enfadado conmigo?”
El hombre le respondió: “Porque tu me abandonaste a mi suerte”
Dios le propuso ver un video sobre su vida y que luego hablarían del tema.

La primera imagen fueron dos pares de huellas en la arena y después su infancia, los años vividos con su familia, con sus amigos de la escuela, la adolescencia, su primer beso, la primera mujer a la que amo y con la que compartió tantos momentos especiales, los nacimientos de todos y cada uno de sus hijos, y siempre se intercalaba alguna imagen de esos dos pares de huellas, pero de repente todo ese colorido cálido desapareció para dar paso a colores fríos que trajeron con ellos dolor, enfermedad, separación de los eres queridos. Y ahora solamente aparecían un par de huellas en la arena. El día que su pequeña hija murió, el día que su mujer puso la demanda de separación, cuando le echaron del trabajo, cuando perdió la casa, los años de penuria y sufrimiento, su soledad en el hospital cuando le diagnosticaron cáncer terminal...
“Bueno, ya hemos visto tu vida, ¿qué tienes que decirme ahora?”
“¿Qué que tengo que decir? Tu mismo lo has visto, cuando todo me iba bien, tenía éxito, TÚ estabas a mi lado, caminabas conmigo, pero cuando las cosas empezaron a empeorar ¿qué hiciste? Desaparecer, dejarme sólo, entonces tuve que caminar solo hasta aquí.”
El hombre mus enfadado contestó a Dios sin ningún respeto ni tapujo y Él, en su infinita bondad no se lo tuvo en cuenta, solamente le dijo:
“¿No crees que tal vez ese par de huellas que caminan solas por la arena no son tuyas sino mías mientras te llevaba en brazos?”


